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Criado y entrenado a casi 3000 metros de altitud este poto es en Barcelona un culo desbocado que nunca se cansa. Aclimatado a las alturas de la capital ecuatoriana, en la ciudad condal es capaz de agotarnos sin ni siquiera empezar a sudar. Nosotros acabamos goteando para saciar su hambre voraz.
Menuda teen que me he llevado a casa hoy para que me haga una pajilla de desahogo. Ella se animó y quiso correrse conmigo, así que sacó su dildo, con el que duerme todas las noches a modo de osito, y nos pajeó a los dos a la vez. ¡Bendita juventud!.